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Cómo superar un mal día en el trabajo

      
<p>Algunas jornadas se vuelven realmente difíciles en la oficina, ya sea porque tienes un problema con un compañero, con tu jefe, porque fallan tus herramientas de trabajo (mala conexión a internet, computadora rota, etc.) o porque tienes un mal día en general. Por el motivo que sea, algunos días se hace complicado terminar la jornada con la mejor cara, pero <strong>superar un mal día en el trabajo</strong> es fundamental para que este ámbito no contamine otros espacios de tu vida personal y no se convierta en estrés.<br/><br/><br/><strong>5 consejos para superar un mal día en la oficina</strong></p><p><br/><br/><strong>1 – No te culpes</strong></p><p>Si tu mal día se debe a un error que has cometido no te “tires abajo” con pensamientos negativos hacia ti o tus capacidades profesionales. Todos podemos equivocarnos y <strong>lo mejor es tomar dicho error como una oportunidad para aprender</strong>. <br/><br/><br/><strong>2 – Pide ayuda</strong></p><p>Perder el control o desesperarse no son las formas correctas de solucionar un problema. Toma el control y si necesitas ayuda, pídela. Detecta qué es lo que está fallando o en qué estas “trancado” y pide a un compañero que te de una mano. <strong>No sientas miedo ni vergüenza de pedir ayuda, piensa que si no lo haces las consecuencias del error pueden ser peores</strong>. Analiza los dos escenarios posibles y toma la iniciativa para resolver lo que sea que te esté complicando. <br/><br/><br/><strong>3 – Deja el mal día en el trabajo</strong></p><p>Es medio complicado dejar las emociones negativas en un lado como si se tratara de una cartera, pero haz todo el esfuerzo por lograrlo. Piensa que ni tu pareja ni tu familia tienen que pagar las consecuencias de tu mal día; y aunque ellos puedan ser una contención para ti, <strong>limítate a contar lo que te pasó pero no sigas con esa energía cuando llegues a tu casa</strong>. <br/><br/><br/><strong>4 – Haz actividad física</strong></p><p>El ejercicio, además de una actividad que beneficia tanto su estado físico como mental, es ideal para descargar tensiones. Sal a caminar, a correr, a andar en bici o haz cualquier actividad que te obligue a moverte un rato después de una jornada difícil. <strong>Además de dejar de lado la tensión y el estrés del día, la actividad física te ayudará a dormir mejor</strong>. <br/><br/><br/><strong>5 – Desconecta hasta el día siguiente</strong></p><p>Salvo que de verdad amerite seguir trabajando cuando llegues a tu casa porque necesitas sí o sí resolver algo fuera de hora o porque de eso depende tu puesto de trabajo o tu imagen profesional, lo más recomendable es que <strong>no sigas trabajando cuando salgas de la oficina</strong>. Si queda algo por resolver y puede esperar hasta el otro día, entonces déjalo para el día siguiente y desconecta por completo de lo que te provocó malestar durante la jornada. <strong>Haz algo que te guste y te cambie el humor</strong>: reúnete con amigos, ve al cine, escucha música o distráete de la manera que prefieras y que te ayude a <strong>eliminar la mala energía, generando emociones positivas</strong>. <br/><br/><br/>No siempre es posible (como ya dijimos) dejar el mal rato y pasar tan fácil a otra situación; pero <strong>analiza objetivamente si lo que ha sucedido es realmente tan tremendo como para que te vayas a dormir angustiado</strong>. Puedes llevarte una sorpresa al darte cuenta que no era necesario hacer un mundo de algo que cuando lo ves en toda su dimensión era bastante más pequeño.</p>
Fuente: Shutterstock

Algunas jornadas se vuelven realmente difíciles en la oficina, ya sea porque tienes un problema con un compañero, con tu jefe, porque fallan tus herramientas de trabajo (mala conexión a internet, computadora rota, etc.) o porque tienes un mal día en general. Por el motivo que sea, algunos días se hace complicado terminar la jornada con la mejor cara, pero superar un mal día en el trabajo es fundamental para que este ámbito no contamine otros espacios de tu vida personal y no se convierta en estrés.


5 consejos para superar un mal día en la oficina



1 – No te culpes

Si tu mal día se debe a un error que has cometido no te “tires abajo” con pensamientos negativos hacia ti o tus capacidades profesionales. Todos podemos equivocarnos y lo mejor es tomar dicho error como una oportunidad para aprender.


2 – Pide ayuda

Perder el control o desesperarse no son las formas correctas de solucionar un problema. Toma el control y si necesitas ayuda, pídela. Detecta qué es lo que está fallando o en qué estas “trancado” y pide a un compañero que te de una mano. No sientas miedo ni vergüenza de pedir ayuda, piensa que si no lo haces las consecuencias del error pueden ser peores. Analiza los dos escenarios posibles y toma la iniciativa para resolver lo que sea que te esté complicando.


3 – Deja el mal día en el trabajo

Es medio complicado dejar las emociones negativas en un lado como si se tratara de una cartera, pero haz todo el esfuerzo por lograrlo. Piensa que ni tu pareja ni tu familia tienen que pagar las consecuencias de tu mal día; y aunque ellos puedan ser una contención para ti, limítate a contar lo que te pasó pero no sigas con esa energía cuando llegues a tu casa.


4 – Haz actividad física

El ejercicio, además de una actividad que beneficia tanto su estado físico como mental, es ideal para descargar tensiones. Sal a caminar, a correr, a andar en bici o haz cualquier actividad que te obligue a moverte un rato después de una jornada difícil. Además de dejar de lado la tensión y el estrés del día, la actividad física te ayudará a dormir mejor.


5 – Desconecta hasta el día siguiente

Salvo que de verdad amerite seguir trabajando cuando llegues a tu casa porque necesitas sí o sí resolver algo fuera de hora o porque de eso depende tu puesto de trabajo o tu imagen profesional, lo más recomendable es que no sigas trabajando cuando salgas de la oficina. Si queda algo por resolver y puede esperar hasta el otro día, entonces déjalo para el día siguiente y desconecta por completo de lo que te provocó malestar durante la jornada. Haz algo que te guste y te cambie el humor: reúnete con amigos, ve al cine, escucha música o distráete de la manera que prefieras y que te ayude a eliminar la mala energía, generando emociones positivas.


No siempre es posible (como ya dijimos) dejar el mal rato y pasar tan fácil a otra situación; pero analiza objetivamente si lo que ha sucedido es realmente tan tremendo como para que te vayas a dormir angustiado. Puedes llevarte una sorpresa al darte cuenta que no era necesario hacer un mundo de algo que cuando lo ves en toda su dimensión era bastante más pequeño.


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